La quiltra

Lee – Recomienda – Relata – Reflexiona

¿Qué es el amor hoy y por qué nos cuesta tanto? Si alguien busca respuestas a esto, entonces su lectura recomendada es La pareja en el laberinto de Blanca Lecaros. Una lectura muy bien ubicada en un recorrido más amplio sobre el amor. Siento que es de esos libros que llegan en el momento preciso. En mi caso, después de haber leído Fragmentos de un discurso amoroso de Roland Barthes y La agonía del Eros de Byung-Chul Han, este ensayo se siente como una especie de aterrizaje. El lenguaje es más cercano, más humano, más conversable. No hay oratoria filosófica, lo que hace que sea una lectura amigable, pero no por eso, menos profunda.

Ahora, a lo que nos convoca: el amor y esta lectura. Pues bien, Barthes y Han piensan el amor desde la filosofía, Lecaros lo hace desde la experiencia. Desde la consulta, desde la terapia de pareja, desde lo que realmente ocurre cuando dos personas intentan sostener un vínculo. Es el amor moderno, ese amor que se bate entre el deseo y el ego.

En esta lectura se retoman las ideas que también están en Han: Eros y Narciso. El deseo de encontrarse con otro versus la tendencia a replegarse en uno mismo. Lo que Lecaros muestra con ejemplos, con relatos, con observaciones clínicas, es que hoy amar se ha vuelto más difícil. No porque queramos menos, sino porque estamos más atrapados en nosotros mismos. Exigimos más, pero es poco lo que estamos dispuestos a dar. Hay individualismo, hay miedo de perderse en el otro. El ego es un obstáculo constante, al igual que el miedo al compromiso. Todo aquello, y más, es el ruido de fondo en las relaciones actuales.

El libro se siente como una versión expandida y más aterrizada de La agonía del Eros; menos abstracta, más encarnada en historias reales.

El recorrido completo de una relación

Algo que me gustó mucho es que no se queda solo en una idea general del amor, sino que recorre distintas etapas de la relación. El encuentro, el inicio del vínculo, la consolidación, el matrimonio, el engaño y, finalmente, la separación. Y en cada una de esas etapas hay tensiones distintas, preguntas distintas, miedos distintos. Eso lo hace un libro muy completo, pero también muy cercano. Uno se reconoce, reconoce a otros, reconoce conversaciones.

La igualdad también complejiza

Uno de los puntos que más me llamó la atención, y que encuentro muy asertivo, es cómo aborda el tema de la igualdad en las relaciones. Hoy hablamos mucho de relaciones más justas, más equitativas, más conscientes. Y eso, sin duda, es un avance. Pero Lecaros introduce la idea incómoda de que esa misma igualdad también ha traído más complejidad. Porque ya no hay roles tan definidos. Porque las expectativas son más difusas. Porque ahora hay que negociar más. Y eso, lejos de simplificar el vínculo, muchas veces lo vuelve más exigente. Lo está volviendo más exigente.

No es una crítica a la igualdad, sino una observación honesta de que cambiar las reglas del juego implica aprender a jugar de nuevo.

Ser mujer, ser madre, ser deseante

Otro tema que aparece con mucha fuerza es el rol de la mujer dentro de la relación, especialmente cuando entra la maternidad. Lecaros plantea algo que sigue siendo muy real. Esto tiene que ver con que el deseo femenino se ve profundamente afectado cuando una mujer se convierte en madre. Pero no solo por un tema biológico, sino por todo lo que implica el cuidado, la carga mental, las expectativas sociales. Y en paralelo, muestra cómo ese proceso no se vive igual en los hombres. Ahí aparece una tensión muy concreta y muy cotidiana, que muchas veces no se habla con suficiente profundidad o desde las veredas correctas.

Un libro para conversar

Algo que me pasó, y que creo que dice mucho del libro, es que no es una lectura para quedarse sola. Es una lectura para conversar. Yo, por ejemplo, la conversé mucho con mi mamá. Y siento que ese es uno de sus grandes valores, porque abre preguntas, no las cierra. Permite el diálogo, la reflexión y el aprendizaje, se esté o no en una relación.

Una lectura necesaria (y amable)

Si tuviera que recomendar este libro, diría que es ideal para quienes ya vienen pensando el amor, quienes han leído filosofía del amor, quienes están en pareja (o saliendo de una), o simplemente quienes quieren entender mejor cómo nos estamos vinculando hoy. Además, tiene algo muy valioso, y aquello es que es muy amigable en su lenguaje. A diferencia de Barthes o Byung-Chul Han, que pueden ser más densos, este es un libro que se deja leer con fluidez, sin perder profundidad.

Y lo que me queda, es que es un libro bonito y, sobre todo, honesto. No idealiza el amor, pero tampoco lo destruye. Lo observa y nos invitar a obsérvalo y observarnos en el baile del amor. Nos invita a pensarnos y gestionar nuestras relaciones. Amar no es para nada imposible, pero sí es complejo y requiere coraje, valentía y voluntad. Es un baile de a dos.

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