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Furia de Clyo Mendoza
Acabo de terminar Furia, de la escritora mexicana Clyo Mendoza, y lo primero que me quedó dando vueltas fue la sensación de haber entrado a un territorio donde lo real y lo sobrenatural conviven sin pedir permiso entre ellos, y en una novela que se sienten profundamente latinoamericana. La muerte está siempre cerca, el misterio… — Leer más.
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Leer El monte de las furias de Fernanda Trías
Terminé El monte de las furias hace apenas unos días y todavía sigo con esa sensación extraña que dejan ciertos libros, y que es la de haber estado habitando un lugar más que leyendo una historia. Normalmente, por lo que nos enseñan en el colegio, las novelas una las recorre con la cabeza y aquello… — Leer más.
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Violación: una historia de amor — una brutalidad necesaria de leer
Terminé de leer «Violación: una historia de amor» y desde la primera página mi sensación fue de: esto es brutal. Pero brutal en el mejor sentido posible. Brutal porque no esquiva nada, porque no suaviza, porque no intenta hacer de una experiencia devastadora algo digerible. Brutal porque es necesario. Es maravillosamente brutal. La novela de… — Leer más.
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Golpéate el corazón: maternidades imperfectas
Golpéate el corazón es incómodo. No hay dulcificación de la maternidad, no hay consuelo fácil, no hay redención automática. Lo que Amélie Nothomb pone sobre la mesa es brutal: no todas las madres aman bien, y eso deja huellas profundas en sus hijos e hijas. La novela gira en torno a una relación entre madre… — Leer más.
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Mátate, amor: maternidad, cuerpo y llamado salvaje
Leer Mátate, amor es entrar a territorio incómodo. No porque el libro busque provocar gratuitamente, sino porque se atreve a nombrar lo que rara vez (o quizás nunca) se dice en voz alta: la maternidad como experiencia corporal violenta, como pérdida de identidad, como fractura. Lo primero que destaco en esta novela es la corporalidad. El cuerpo… — Leer más.
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El universo femenino de Isabel Allende: Hija de la Fortuna, Retrato en Sepia y Emilia del Valle
Antes de empezar, debo decir algo importante: aquí no hay un análisis de La casa de los espíritus. Lo leí hace más de quince años y, si quiero hacer una reflexión respetuosa y profunda, tendría que volver a leerlo. Pero mi lista de lecturas pendientes es larga y el tiempo escaso. Así que ese reencuentro queda… — Leer más.
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Fuguet y los hombres que no sabemos querer (o que no sabemos dejar de querer)
He leído Tinta roja, Mala onda y hace poco, Ciertos chicos. Y cada uno me agarró en momentos distintos de mi vida. Y en todos, algo se me movió por dentro y me hace seguir eligiendo a Fuguet. Tinta Roja: el arrepentimiento más feliz Tinta Roja lo leí en la universidad. Me lo había regalado… — Leer más.
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Dos amigas: la rivalidad, el amor y lo que nos quitan
Leer la saga Dos amigas de Elena Ferrante no es solo leer una historia de amistad. Es leer una anatomía. Una disección lenta y dolorosa de lo que significa crecer siendo mujer en un mundo que define, limita y vigila. Yo leí La amiga estupenda hace aproximadamente ocho años. En ese momento no tenía amigas. Estaba concentrada en terminar mis estudios… — Leer más.
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Un Limoncello, por favor
Rony no sabe si ponerse la camisa de lino celeste o la blanca. En su cabecita, ensus pensamientos dentro de su linda cabecita cubierta de un pelo castaño claro, suena, más que nunca, la canción de Los Tres. ¿Quién es la que viene allí?Tan bonita y tan gentil¿Quién es la que viene hacia mí? La… — Leer más.
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Derivas por Santiago: libros, cerros y silencios
La semana pasada, aprovechando que el pelao de mi jefe estaba en un evento corporativo, decidí darme una vuelta por el centro de Santiago. Para que no quede duda alguna sobre mi responsabilidad laboral, debo aclarar que no tenía nada pendiente: por ese día, todas mis tareas estaban al día. Con la conciencia tranquila, armé un recorrido… — Leer más.